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COLECISTECTOMÍA ACUSCÓPICA

Anatomía
: El hígado es un órgano macizo ubicado por debajo de las últimas costillas del lado derecho que produce bilis para la absorción de alimentos grasos, que llega al intestino a través de unos conductos que se denominan “vía biliar”. La vesícula es un órgano sacular, en forma de pera, en el que se almacena y concentra la bilis. Se encuentra unida a la vía biliar por el conducto cístico y está irrigada por la arteria cística. La forma en que lo hace tiene muchas variantes anatómicas.

¿Qué causas llevan a decidir esta operación?La más frecuente es la litiasis o piedras en la vesícula biliar (formaciones calcáreas únicas o múltiples de diverso tamaño), barro biliar o pólipos (tumores de la pared de la vesícula biliar, por lo general benignos). Habitualmente, por síntomas de intolerancia a la alimentación, en especial de contenido graso, o por dolores de tipo cólico (biliar).

Estudios previos: Además de los estudios prequirúrgicos de rutina, la ecografía o ultrasonido es el mejor instrumento diagnóstico actual. Puede complementarse con: los estudios funcionales hepáticos, la tomografía computada y la colangio-resonancia.

Procedimiento laparoscópico: Colecistectomía Acuscópica. Es la operación de elección en casos especiales en búsqueda de resultados más estéticos.


¿Qué anestesia se utiliza? Solamente anestesia general.

Descripción: A través de un orificio a nivel supraumbilical se cola un trócar o tubo por el que se insufla el abdomen con anhídrido carbónico para crear una cavidad entre la pared y los órganos abdominales. Se introduce una óptica o laparoscopio conectado a una minicámara y se opera mirando un monitor. Se colocan otros tres trócares agujas de 2mm, bajo visión, para poder usar el instrumental que permitirá extirpar la vesícula biliar y su contenido. El conducto y la arteria cística se cierran con clips de titanio que permanecerán. Se retira la vesícula por el orificio umbilical y se procede a cerrar los orificios.


Complicaciones: Como en todo procedimiento quirúrgico deben considerarse complicaciones. Aunque son poco frecuentes, y no se limitan solamente a las siguientes, se mencionan: dolor, sangrado, infección, lesión de órganos (hígado, estómago, duodeno, páncreas), trombosis venosa profunda, hematomas.

Cuidados postoperatorios: ver analgésicos, actividad, alimentación, medicación habitual.