homeenfermedadesoperacionesinfopacientesNuestro equipoMultimediaContacto

 


GASTRECTOMÍA

Anatomía
: El esófago es un órgano tubular, inicio del aparato digestivo, que continúa en el estómago, donde se produce el jugo gástrico (predominio ácido) para procesar los alimentos. El estómago es el órgano tubular más grande del aparato digestivo y tiene forma de saco o bolsa, que tiene la capacidad de dilatarse por su elasticidad de acuerdo con el contenido. Su pared tiene tres capas: la interna o mucosa, la media o muscular y la serosa. El estómago puede dividirse en techo, cuerpo, antro; posee dos orificios: cardias y píloro.

¿Qué causas llevan a decidir esta operación? La presencia de tumores benignos (pólipos) o malignos (cáncer colónico), obstrucción o sangrado.

Estudios previos: Además de los estudios prequirúrgicos de rutina, debe complementarse con: endoscopía, seriada esofagogastroduodenal y tomografía computada.

¿Qué anestesia se utiliza? Solamente anestesia general.

Procedimiento abierto o convencional (gastrectomía): Consiste en la extracción de un segmento o la totalidad del estómago a través de una incisión vertical amplia en la línea media del abdomen que permite la visualización y liberación del estómago afectado y la reconstrucción (anastomosis) del tránsito digestivo, para lo cual se utiliza una máquina que realiza la costura (sutura mecánica).  

Procedimiento laparoscópico: gastrectomía segmentaria

Descripción: Se trata de una técnica mínimamente invasiva que realiza el procedimiento quirúrgico a través de cuatro o cinco incisiones menores de un centímetro. Se introduce anhídrido carbónico en la cavidad abdominal para separar la pared de las vísceras y crear una cámara aérea. A través de los orificios mencionados se colocan cánulas o tubos que permiten deslizar una óptica tubular conectada a una minicámara de video y el procedimiento se realizará observando un monitor. Por los otros orificios se introduce instrumental para cortar, separar, coagular y suturar. De acuerdo con la ubicación de la lesión, se libera el estómago de sus adherencias, se identifica la patología y puede, como primera opción, seccionarse una porción de la pared del estómago, habitualmente en forma de cuña, utilizando una máquina que efectúa la costura (sutura mecánica). Se prueba la hermeticidad de la unión y se cierra el abdomen dejando drenaje y sonda vesical. Al terminar se extrae el gas. La segunda opción consiste en realizar una cirugía intragástrica, es decir, ingresar a través de la pared del estómago ya liberada, con dos nuevos trócares y la óptica mencionada para resecar lesiones intragrástricas que no han podido ser extraídas por endoscopía (cirugía laparoscópica intragástrica). Luego de la extracción de la patalogía (pólipo, lipoma) la mucosa puede suturarse; también deben cerrarse los orificios que se utilizaron para ingresar al estómago. Se prueba la hermeticidad de la unión y se cierra el abdomen dejando drenaje y sonda vesical. Al terminar se extrae el gas.
En pocos casos por dificultades técnicas, obesidad, cirugías previas o procesos inflamatorios o sangrado puede suceder que deba recurrirse a convertir la cirugía laparoscópica en abierta, ya que la seguridad del paciente es prioritaria. No debe ser vista como un fracaso sino como un cambio de vía o estrategia.

Complicaciones: Como en todo procedimiento quirúrgico deben considerarse complicaciones. Aunque son poco frecuentes, y no se limitan solamente a las siguientes, se mencionan: sangrado, infección, lesión de órganos, trombosis venosa profunda, hematomas.

Ventajas: El procedimiento mínimamente invasivo o laparoscópico genera menos dolor postoperatorio, mejor recuperación, mejor cosmética y regreso temprano a la actividad normal.

Cuidados postoperatorios: ver analgésicos, actividad, alimentación, medicación habitual.



;