homeenfermedadesoperacionesinfopacientesNuestro equipoMultimediaContacto

 


HERNIOPLASTÍA INGUINAL

Anatomía
:La región inguinal es una zona anatómica a nivel de la ingle o comienzo de la pierna. Se trata del lugar donde se entrecruzan los músculos anchos en la parte inferior del abdomen. Allí pueden existir zonas de debilidad por las que se producen las hernias.

¿Qué causas llevan a decidir esta operación? La sintomatología marcará la necesidad quirúrgica. El paciente suele comprimir la hernia y reducir su contenido al interior del abdomen. Cuando esto no puede realizarse y presenta un dolor intenso, agudo y, en ocasiones, náuseas o vómitos, puede tratarse de una emergencia médica denominada ¨atascamiento o estrangulación¨ que requiere de tratamiento quirúrgico inmediato. 

Estudios previos:Además de los estudios prequirúrgicos de rutina, la ecografía (ultrasonido).

Procedimiento abierto:Habitualmente, con anestesia local más sedación.
Consiste en, una vez abierta la piel y el tejido graso que cubre los músculos, disecar el saco herniario, abrirlo, reintroducir el contenido del mismo en la cavidad abdominal y aproximar los tejidos que forman el anillo herniario. La técnica libre de tensión radica en aproximar los tejidos y colocar una malla para cubrir la zona debilitada y reforzarla. Esta malla es de material sintético (alguna combinación de polipropilene en forma de red) y es mantenida en posición con puntos de sutura a la pared muscular, dentro de la cual crecerá tejido de cicatrización que la fijará definitivamente. A continuación, se cierran los tejidos por capas.

Procedimiento laparoscópico:Solamente anestesia general.
Se trata de una técnica mínimamente invasiva que realiza el procedimiento quirúrgico a través de tres incisiones menores de un centímetro. Bajo anestesia, se introduce anhídrido carbónico en la cavidad abdominal para separar la pared de las vísceras y crear una cámara aérea. A través de los orificios mencionados se colocan cánulas o tubos que permiten deslizar una óptica tubular conectada a una minicámara de video. El procedimiento se realizará observando un monitor. Por los otros orificios se introduce instrumental para cortar, separar, coagular y suturar. Una vez localizado el orificio herniario, se reintroduce el contenido que sale por el mismo y se coloca una malla cubriéndolo. Esta es fijada con pequeñas grampas a la pared abdominal, tal como se repara una cubierta de automóvil sin cámara al colocar un parche desde su interior. Al terminar se extrae el gas. Esta operación por vía laparoscópica puede ser realizada como primera opción para el tratamiento de una hernia; no obstante, es la elección apropiada para aquellas hernias bilaterales o recidivadas operadas por una vía diferente (cirugía abierta). En pocos casos por dificultades técnicas, obesidad, cirugías previas o procesos inflamatorios o sangrado puede suceder que deba recurrirse a convertir la cirugía laparoscópica en abierta, ya que la seguridad del paciente es prioritaria. No debe ser vista como un fracaso sino como un cambio de vía o estrategia.

Complicaciones:Como en todo procedimiento quirúrgico deben considerarse complicaciones. Aunque son poco frecuentes, y no se limitan solamente a las siguientes, se mencionan: dolor, sangrado, infección, lesión de órganos, trombosis venosa profunda, hematomas, seromas.

Ventajas:El procedimiento mínimamente invasivo o laparoscópico genera menos dolor postoperatorio, mejor recuperación, mejor cosmética, menor tiempo de internación y regreso temprano a la actividad normal.

Cuidados postoperatorios:ver analgésicos, actividad, alimentación, medicación habitual.