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OPERACIÓN ANTIRREFLUJO GASTROESOFÁGICO (OPERACIÓN DE NISSEN)

Anatomía
: El esófago es un órgano tubular que lleva el alimento de la boca al estómago. Para ello debe atravesar el tórax e ingresar al abdomen por un orificio en el diafragma que se llama hiato esofágico. A este nivel, en la unión esófago-gástrica existe un mecanismo valvular que puede debilitarse y generar que la comida y el ácido hagan el camino inverso (reflujo gastroesofágico).

¿Qué causas llevan a decidir esta operación? La intensidad y el daño que produce el reflujo ácido hacia el esófago genera síntomas que, generalmente, responden al tratamiento médico.  La falta de respuesta al mismo, es una de las indicaciones más frecuentes para la cirugía. También lo son las complicaciones esofágicas o respiratorias consecuencia del reflujo.

Estudios previos: Además de los estudios prequirúrgicos de rutina, debe complementarse con: endoscopía, manometría (medición de las presiones en el esófago) y phmetría (medición del ácido gastroesofágico).

Procedimiento antirreflujo laparoscópico: Operación de Nissen.

¿Qué anestesia se utiliza? Solamente anestesia general.

Descripción: Se trata de una técnica mínimamente invasiva que realiza el procedimiento quirúrgico a través de cuatro o cinco incisiones menores de un centímetro. Se introduce anhídrido carbónico en la cavidad abdominal para separar la pared de las vísceras y crear una cámara aérea. A través de los orificios mencionados se colocan cánulas o tubos que permiten deslizar una óptica tubular conectada a una minicámara de video y el procedimiento se realizará observando un monitor. Por los otros orificios se introduce instrumental para cortar, separar, coagular y suturar. Se libera el estómago y el esófago de sus adherencias, se estrecha el orificio hiatal con puntos de sutura y se confecciona un engrosamiento del esófago distal usando el techo gástrico (envolviéndolo alrededor del esófago), generando de esta manera un nuevo mecanismo valvular. Al terminar se extrae el gas.
En pocos casos por dificultades técnicas, obesidad, cirugías previas o procesos inflamatorios o sangrado puede suceder que deba recurrirse a convertir la cirugía laparoscópica en abierta, ya que la seguridad del paciente es prioritaria. No debe ser vista como un fracaso sino como un cambio de vía o estrategia.

Complicaciones: Como en todo procedimiento quirúrgico deben considerarse complicaciones. Aunque son poco frecuentes, y no se limitan solamente a las siguientes, se mencionan: sangrado, infección, lesión de órganos (bazo, estómago, esófago), trombosis venosa profunda, hematomas.
Durante el postoperatorio puede haber dificultades deglutorias, sensación de abdomen distendido, dolor postoperatorio.

Ventajas: El procedimiento mínimamente invasivo o laparoscópico genera menos dolor postoperatorio, mejor recuperación, mejor cosmética y regreso temprano a la actividad normal.

Cuidados postoperatorios: ver analgésicos, actividad, alimentación, medicación habitual.