homeenfermedadesoperacionesinfopacientesNuestro equipoMultimediaContacto
SUPRARRENALECTOMÍA LAPAROSCÓPICA

Anatomía:  Las glándulas suprarrenales son dos órganos sólidos, triangulares ubicadas sobre los riñones. Producen hormonas que intervienen, fundamentalmente, en el aparato cardiovascular y en el sistema endócrino. Algunas de estas hormonas son la adrenalina, el cortisol y la aldosterona.

¿Qué enfermedades llevan a decidir esta operación? La presencia de tumores benignos o malignos de la glándula, que produzcan hormonas o no. Algunos llevan nombres vinculados a la hormona, como el aldosteronoma, y otros diferentes como el feocromocitoma.

Estudios y cuidados previos: Además de los estudios prequirúrgicos de rutina, hacen falta estudios complementarios: detección hormonal en sangre e imágenes por tomografía computada y resonancia magnética. En caso de presencia de hormonas, puede ser necesario su bloqueo con medicamentos antes de la cirugía.

¿Qué anestesia se utiliza? Solamente anestesia general.

Procedimiento laparoscópico: Se trata de una técnica mínimamente invasiva que realiza el procedimiento quirúrgico a través de cuatro incisiones menores de un centímetro. Bajo anestesia, se introduce anhídrido carbónico en la cavidad abdominal para separar la pared de las vísceras y crear una cámara aérea. A través de los orificios mencionados se colocan cánulas o tubos que permiten deslizar una óptica tubular conectada a una minicámara de video y el procedimiento se realizará observando un monitor. Por los otros orificios se introduce instrumental para separar, cortar y coagular los elementos que fijan la glándula suprarrenal al diafragma, colon, bazo, riñón, hígado y páncreas y llegar a identificar la vena suprarrenal para colocar clips como primer maniobra antes de movilizar la glándula, para evitar que vuelque hormonas a la circulación. La misma se introduce en una bolsa especial para ser extraída por la ampliación de uno de los orificios de piel. Se deja drenaje y se extrae el gas residual.
En pocos casos por dificultades técnicas, obesidad, cirugías previas o procesos inflamatorios o sangrado puede suceder que deba recurrirse a convertir la cirugía laparoscópica en abierta, ya que la seguridad del paciente es prioritaria. No debe ser vista como un fracaso sino como un cambio de vía o estrategia.

Complicaciones: Como en todo procedimiento quirúrgico deben considerarse complicaciones. Aunque son poco frecuentes, y no se limitan solamente a las siguientes, se mencionan: dolor, sangrado, infección, lesión de órganos (hígado, riñón, colon, páncreas), trombosis venosa profunda, hematomas.

Ventajas: El procedimiento mínimamente invasivo o laparoscópico genera menos dolor postoperatorio, mejor recuperación, mejor cosmética, menor tiempo de internación y regreso temprano a la actividad normal.

Cuidados postoperatorios: ver analgésicos, actividad, alimentación, medicación habitual.